RH
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jueves, 1 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
¿Por qué tiene tanto interés/urgencia Clarín en que se estatice TBA?
El titular así lo indicaría:
Por un lado, si ahora, sólo "tras la intervención"... comienzan así...
Y frente a ese neo-Cobos, el héroe solitario, los villanos:
O sea, una incitación a la estatización con todas las letras. Pero ¿por qué? La clave está delante de todos, delatada por el inconsciente de Clarín en la composición de la portada completa, en lo que hace a este tema. Está todo:
Por un lado, si ahora, sólo "tras la intervención"... comienzan así...
...¡imaginen lo que será a partir del momento en que el Estado se hiciera cargo!
Pero además, vean este discurso; la inconfundible voz y estilo de Cobos se materializan otra vez en lo dicho por Despouy ¿No sería por eso que Clarín lamentaba tanto (y le echaba la culpa al Gobierno) cuando Barletta parecía que lo echaba? No será que con Despouy intentan posicionar a un nuevo submarino opositor dentro del gobierno?
Y frente a ese neo-Cobos, el héroe solitario, los villanos:
Siempre los mismos mecanismos, siempre el mismo objetivo: generar el caos en todos los ámbitos de poder, para poder medrar.
Aún estamos -Huinca- en deuda sobre dos temas críticos: trenes/privatizaciones y megaminería. Sean pacientes. Ya vendrán.
PD: No conformes con tener espías dentro del despacho (y en la vida) de Cristina y pinchados sus teléfonos, cosa que les permiten relatar tanto lo que dice la presi como sus interloctures en conbversaciones sin testigos, hemos descubierto que Schiavi tiene cámaras en su despacho (y alta definición, se puede leer lo que está en el escritorio) desde hace por lo menos un año. Sino, a ver cómo se explica esto:
PD2: Resulta tremendamente paradójico que Clarín enumere en su nota las multas que justificarían la pérdida de la concesión, y que mencione que muchas de sas multas y procedimientos "terminen parados en la Justicia". Que tengan el descaro de mencionar eso, ellos, que siguen paralizando la Ley de Medios, que siguen operando Fibertel sin tener licencia, puedan siquiera mentarlo.
RH
viernes, 24 de febrero de 2012
Julio Blanck se delata y con ello escracha a todo Clarín
Nunca el que obedece ciegamente termina
siendo demasiado diferente al que lo manda
Julio Blanck, hoy
Al fondo, el relato de los incidentes en Once, tan terribles en su inoportunidad, tan poco espontáneos, tan rellenos del palabrerío de los terroristas de la palabra que describen a esos individuos prendiendo fuego a las papeleras como personas que desde hace años que protestan, y que bueno, esto más o menos tenía que terminar así.
Entonces, leemos el desgraciado editorial de Julio Blanck, en el cual le cuesta muchísimo disimular su gozo, y en el que, ya desde el título delata sus propias intenciones:
Y entonces, viene inmediatamente a la cabeza que Julio Blanck es el autor de la célebre tapa de Clarín del 2002, respecto del asesinato de Kosteki y Santillán::
Pinchando el titular se va al reportaje en donde Julio Blanck miente respecto de que no sabían nada de que la policía era autora de los asesinatos; sus propios colegas de Clarín lo supieron desde el primer momento. Alguien con algo de vergüenza tendría que haber salido de la escena, eso que pide tanto a los demás. Pero no, ahí siguió, y desde el conflicto de la 125 se pasó escribiendo editoriales en los cuales primero difusamente, y luego ya explícitamente daba rienda suelta a sus fantasías destituyentes, enmascarándolas, al igual que su par Van der Kooy, en invocaciones al "inevitable fin del kirchnerismo"
La estrategia de terror de Clarín estaba vigente en ese entonces como hoy, como durante la dictadura. No hay nada casual; lo que está pasando ahora es provocado, justamente por reiteración del discurso deslegitimador, cercano al fascismo que destila el discurso de Blanck y de todo Clarín en general. El de verdad, no esa ridiculez continua que denuncian Lanata, Caparrós y Sarlo, aficionados en este juego que los de Clarín juegan como nadie. Porque el discurso que desemboca en el fascismo es el que presenta a todo como sospechoso, como falso, relatando lo ocurrido como inevitable, como que tenía que pasar, y que, pase lo que pase, ellos se van a encargar que quede bien claro quién es el verdadero culpable.
Pero resulta que Julio Blanck, el que escribió "La crisis causó 2 nuevas muertes", y que después de eso tendría que haber renunciado y haberse dedicado a otra cosa, en esta frase con la que pretende inculpar a Cristina, se delata a sí mismo y prácticamente a todos sus colegas.
A tu salud, Blanck. Gracias por decirlo.
RH
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