sábado, 30 de enero de 2010

AMARILLOS

A mi me gusta el color amarillo, la verdad es que si. Digo esto primero porque voy a hablar en contra del color amarillo. Tiene muy mala prensa viendolo de cerca. Veamos...

La "prensa amarilla" es (la que padecemos) la más sensacionalista, sanguinolienta, desinformativa, mentirosa, poco o nada profesional, que se presenta "independiente", alardeando de lo que está ausente. Eso en un sentido amplio, porque originalmente se designaba así a las publicaciones diarias o periódicas que traían chimentos y hechos que exitaban el morbo popular. Más acá -sobre todo después de la 125 aunque no exclusivamente- el término aparece amplificado como una prensa, o multimedio (cáncer permitido por la antigua ley dictatorial de radiodifusión que defienden inconfesamente muchos) que se opone sistematicamente a toda acción, manifestación, intención, pensamiento o sentimiento relacionable -de alguna o cualquier manera- al gobierno anterior de Néstor Kirchner y el actual de Cristina Fernández. El ícono de este estilo de comunicación es la nave insignia del grupo, el diario "argentino" del instrumento musical que usan destacados músicos uniformados en medio de una batalla (y que apodan "corneta"). Una gran basura.

Los "sindicatos amarillos" fueron aquellos que armaron las patronales cuando compañeros anarquistas y socialistas (allá por el Centenario) trataban denodada y valientemente de organizar a la jóven clase obrera argentina. Los pusieron en vigencia la Iglesia con sus "centros de obreros católicos" y directamente la burguesía criolla o acriollada -nunca se sabe- socia también de los intereses británicos. Su finalidad: romper huelgas, proveer trabajadores (esquiroles) "no sindicalizados" (con los sindicatos de izquierda). Utilizaban hombres y mujeres hambreados y sueltos, desclasados, a los que corrompían poniéndolos en contra de su propia clase. Otra enorme basura.

Dos ejemplos que me bastan (algún compañero podrá agregar otros) para decir que está muy bien elegido el color para identificar al partido de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y también (oh casualidad) al propio gobierno de la ciudad autónoma. Amarillo para mentir sobre la modernización de la educación con docentes despreciados, raciones de comida sojizadas, becas suprimidas o reducidas -acción revertida por la lucha-; amarillo para inutilizar la salud y desproveer a los hospitales pretextando una supuesta "transparencia" administrativa; amarillo para armar la policía metropolitana con sus ex jefes detenidos y/o procesados, sus cuadros y entrenadores vinculados con la mano de obra más que ocupada (eufemismo que vincula lo dicho con la dictadura militar), y como si fuera poco, más amarillo para dotarla de pistolas-picanas tan acordes con la verdadera ideología del elenco gubernamental que lidera Oaky (el hijo inútil del contrabandista Goldsilver).

Y hay más, pero como dije el amarillo me gusta como color y no es justo que los cretinos se lo apropien.

Edelmiro F.

martes, 26 de enero de 2010

Pequeño Huinca Noalineado : CONSENSO

El 28 de junio, además de la disminución del peso parlamentario del oficialismo, se produjo un hecho que podría calificarse de –gramáticamente hablando- luctuoso, como lo es la desaparición de una palabra:

Consenso.

Reapareció circunstancialmente en los medios en estos días, gracias al abrazo del empresario-comediante Piñera con el hijo del golpista arrepentido Frei , y esto sólo para descalificar por supuesto la falta de abrazos existente de este lado de los Andes. Como muy bien señaló Raimundi en 678 hace unos días, cómo no va a haber abrazos (=consenso) si el status quo nunca estuvo en riesgo en Chile en estas décadas.

Pero más allá de este último aliento, la palabra en cuestión desapareció de las bocas de la oposición (=los medios). Quizás sea entonces la ocasión para inaugurar el Pequeño Huinca Noalineado, que no es un diccionario... ¿un listado de sensaciones?

Ahí va.

Consenso

(Del lat. consensus).

1. m. Acuerdo producido por consentimiento entre todos los miembros de un grupo o entre varios grupos.*

Uff. Empezamos mal. Consentimiento siempre me sonó a jerga leguleya para justificar lo injustificable –una violación por ejemplo-.

La definición habla de acuerdo, pero a mi me suena -cómo decirlo- que en el acuerdo yo acuerdo, y que en cambio en el consenso me dejo acordar. Y entonces, cuando en el consenso me dejo acordar, se la clavan a mis millones de representados, quienes no me votaron por el consenso: me votaron porque supuestamente soy y digo lo contrario que mis opositores.

Es por supuesto famoso el consenso de washington (me niego a usar las mayúsculas) del cual pagamos las consecuencias y lo haremos quién sabe por cuánto tiempo.

Hay otro muy popular por estas latitudes, que son los pactos de la moncloa, cuyas nefastas consecuencias está pagando España hoy en día. Ese consenso sólo sirvió para garantizar la impunidad por sus asesinatos y apropiación corrupta a la clase que gobernó aquel país durante 40 años, a cambio de que dejaran de encarcelar y matar a personas cuyo delito había sido luchar por la democracia. Y también sirvió para asegurar que hoy, 33 años después, sigan siendo los dueños de España a base de robar y robar y robar, más allá de quién gobierne.

Un ejemplo acabado de lo que significa consenso.

Aquí ya no piden consenso, si el oficialismo está en minoría en el Congreso, la palabreja deja de tener sentido.

Qué suerte que en estas circunstancias no se escuche a Cristina pedir consenso, ni a Néstor, ni a Aníbal. Los escuché hablar de relación de fuerzas, de negociaciones, de errores y aciertos. No de consenso.

Consenso es rendición, es claudicación.

Como el luchador de catch que, boca abajo en el suelo, lo golpea pidiendo tregua.

A eso suena; a estar boca abajo.

A cosa a oscuras.

A muerte de la libertad.

A putrefacción.

No queremos consenso. Queremos un país diferente del que quieren - y tienen de momento- los que usaron esa palabra hasta gastarla, y que ahora la hicieron desaparecer.

Ellos quieren a un país para pocos, nosotros queremos un país para todos,

El consenso es imposible.

R.H.

*Diccionario de la Real Academia

sábado, 23 de enero de 2010

Lorificación, ratificación y otros zoomorfismos argentinos


No hay duda de que estamos ante un importantísimo auge de la lorificación; basta encender la tv y nos encontramos minuto a minuto con individuos que piensan cada vez menos y repiten cada vez más.

Como caso extremo de lorificación podríamos presentar el de la señora que pudimos ver en 6,7,8, quien, luego de repetir papagayamente que Milagro Sala "es violenta" sin aportar ningún dato que pudiera justificar esa opinión, calificó a Milagro de "cucaracha". Alguien que completó su zoomorfismo acusa de zoomorfismo a alguien tan humano, que hace cosas casi sobrehumanas. Raro.

En cualquier caso, la lorificación no es el primer zoomorfismo que se instala con éxito en la sociedad argentina; en los 90', una parte significativa de la sociedad, sin distinción de edades, credos y clases sociales sufrió un proceso de ratificación; cuestiones de adaptación al medio en unos casos, de profunda convicción en otros, la cosa es que la mayoría terminó ratificada. Incluso, en un zoomorfismo de dos etapas exclusivo de estas latitudes, gorilas señalados se ratificaron por completo.

Debe señalarse que la ratificación conlleva la ausencia completa de memoria: durante su vigencia el pasado fue abolido por aguafiestas, y cuando el futuro se presentó sin avisar en el 2001, nadie recordaba haber ratificado a la rata* en el 95, hecho que confirma las graves consecuencias de la ratificación.

Ahora, la lorificación. Tuvimos un avance en el 2001: "el riesgo país, trrrt, el riesgo país, trrrt, el riesgo país, trrrt", sin que nadie supiera lo que significaba.

La inseguridad, trrrt, redrado, trrrt, el fondo del bicentenario, trrrt. Muchas veces, como en una letanía, una parte de la sociedad entra en trance, así no se ocupa de las nobles causas.

Dnu, dnu, dnu, trrrt, así no se piensa en el noble dna**.

Lo saben todos los que los tienen cerca: los loros son plaga. Expulsan a todas las otras especies de los hábitats que van ocupando y se multiplican -quién podría decir que casualmente- como ratas.

Es necesario emprender la deslorificación de inmediato; quizás así, también pueda concluirse con la nunca terminada desratificación.

Con los gorilas sí que no puede hacerse nada; lo máximo, que permanezcan en silencio. Y que darwinianamente, por selección natural, se extingan.

R.H.



*Eduardo Aliverti llama a los años de Menem los tiempos de la rata

**adn

viernes, 15 de enero de 2010

DECLARACION POLITICA HUINCA


QUE LA PATRIA SEA GRANDE Y EL PUEBLO FELIZ.


HUINCA nació en el 2005 como un espacio político plural que, entre otras cosas, reivindicaba la dirección que había tomado el país político con la presidencia de Néstor Kirchner. De ese momento a este mucha agua ha pasado bajo el puente y muchas caretas han caído, aunque no toda la sociedad lo quiera aceptar.

Entendemos que el ataque impiadoso, profundamente gorila, con aristas racistas y claramente clasistas (en defensa de la hegemonía burguesa), que sufrió y sufre el gobierno de la compañera Cristina Fernández desde la 125, se relaciona con el siguiente cálculo que deberíamos tener en cuenta:

• el gobierno de Néstor K tuvo que ver con el rescate de los marginados, la recuperación de la dignidad, el trabajo, la justicia, la Patria Grande y los derechos humanos; todo ello vulnerado por la dictadura pero también por la desidia, la falta de valentía, la inoperancia y la traición neoliberal de elencos gubernamentales anteriores; y que

• el turno de Cristina FK tiende más a la institucionalización de los cambios para cimentar las bases de un Proyecto Nacional y Popular de alcance nacional y continental.

El enemigo lo sabe y ataca. Los tibios lo intuyen y se esconden detrás de un purismo mentiroso y cobarde. Los que están en contra de todo creen que la frustración de la esperanza significará la posibilidad de sus utopías. Los negociantes de la política trafican como siempre contratos, planes, subsidios, lo que sea con tal de subsistir y poder formar parte de la “clase política” denostada en el 2001 pero vigente.

Los gobiernos K encarnan ese Proyecto Nacional desarrollado originalmente en el período 1946-1955 por los gobiernos del General Perón. Apoyamos a Néstor y Cristina por esta razón.

Estamos inmersos en una disputa ideológica que también es cultural, porque toca las fibras más sensibles de la posibilidad de un desarrollo nacional o la caída nuevamente en la mentalidad del colonizado, que no cree que se pueda avanzar sin el permiso de los poderosos.

HUINCA forma parte de esa pelea y ahora creemos que hay que subir la apuesta. Nos asumimos como parte del movimiento popular peronista.

Muchos de nuestros compañeros fueron peronistas desde siempre, otros vinieron desde el cristianismo del tercer mundo y el marxismo y confluyeron con la cabeza y el corazón en el peronismo, asumiendo los días de gloria y todas las contradicciones que tiene siempre una marea popular de estas características.

Hay otros compañeros que no son peronistas, ni lo serán. Ellos también tienen un lugar destacado en
HUINCA, le agregan su característica particular y construyen codo a codo.

Eso queremos y sostenemos: diversidad, respeto por la historia de cada uno, y una firme e inquebrantable línea política:
el peronismo como movimiento popular, nacional y revolucionario.


HUINCA.

Declaración surgida de la reunión plenaria del 19 de diciembre de 2009.

Fondo del bicentenario y fondos buitre

Cuando el cletino de Rodríguez Saa declaró entre vítores que la Argentina entraba en cesación de pagos, se refería a que el estado (en ese entonces en minúsculas) dejaba de pagar intereses y amortizaciones de préstamos y bonos que había vendido para financiarse; o sea, para pagar sobresueldos, hacer Anillaco, pagar la (ley) Banelco y demás expolios, y con las chirolas que sobraban pagar sueldos congelados o achicados de médicos, maestras, policías y empleados públicos en general.

Los bonos tienen un valor nominal -x dólares- y pagan cada x tiempo unos intereses x. Pero cotizan en bolsa, por lo que si un bono de valor nominal x es puesto en duda por los "mercados" (o sea, la confluencia de intereses interesados y medios interesados, en el mismo lodo...) su valor baja o sube. Ahora bien, su cotización en el mercado no tiene relación con lo que estos bonos pagan de intereses; sólo con la certeza de que esos pagos vayan a cumplirse. Si esta certeza es alta, el bono llega a su valor nominal; y si esto bonos están bien considerados, toda nueva financiación que se pida será a un tipo de interés más bajo. El Fondo del Bicentenario tenía el objeto de garantizar que todos los vencimientos de este año se pagarían independientemente de como fueran las cuentas fiscales -del Estado- en el 2010, sin necesidad de que estos recursos se retiraran de la inversión pública; y consecuentemente, en la medida que el pago de esos bonos está garantizado por un fondo toda nueva financiación que pidan no sólo el Estado (esto es crítico) sino también empresas y personas pagarían intereses más bajos.

El Estado se financiaría de las reservas del Banco Central, tal como lo hace el Tesoro de EEUU, que le pide a la Reserva Federal plata y le da bonos a cambio.

Fondos buitres son fondos de inversión que funcionan literalmente como carroñeros del sistema. Lo que hacen es comprar bonos o acciones en situación de impago a precio vil (es decir, si el valor es de x por ahi pagan x/100) y ponen todo el esfuerzo en presentar denuncias en juzgados receptivos a este tipo de demandas, como el de nuestro amigo Griesa. A qué se refiere uno como receptivo: a que en muchísimos juzgados el juez tiene en cuenta que vos no sos el que perdiste sino que simplemente estás tratando de lucrarte con la desgracia ajena (primero el tenedor cuyos bonos cayeron, después del estado o empresa quebrada) y no hace lugar a las demandas. En cambio a nuestro amigo la justicia no le importa, sólo un supuesto incumplimiento de contrato.

El método de los fondos buitres es como el de la mafia, ni más ni menos: hemos visto todos escenas en películas al mafioso diciendo "compré tu deuda; ahora la plata me la debés a mí".

Una de las cosas más sangrantes es que los bonos en default habían sido vendidos en la mayoría de los casos por los mismos bancos que vaciaron el Central en los días antes del default a pequeños ahorristas (como a jubilados europeos) como una inversión muy segura y de gran rentabilidad, cobrando por supuesto suculentas comisiones. Estos bonos son los del megacanje, y son los que llevaron a la quiebra el Estado; unos intereses altísimos prolongados en un plazo larguísimo son inasumibles por cualquier persona, empresa o Estado. El resultado es siempre el mismo: la ruina.

En resumen, el mecanismo es: te presto plata a un interés altísimo, que sé que no vas a poder pagar. Con la promesa de ese interés altísimo le vendo esa inversión -cobrándoles además una comisión por la venta- a miles de pequeños incautos que no saben que esa deuda es impagable porque yo mismo se lo oculto; y encima, como yo sé que es impagable, retiro todos los fondos que tengo en el Banco Central disfrazándolo de reparto anticipado de dividendos a mi central, con lo cual provoco la quiebra de ese mismo Banco Central por falta de liquidez (por ejemplo los últimos 900 millones de dólares que salieron por Ezeiza la noche anterior al corralito)

Y al final de todo, esperan los fondos buitres que vuelven a saquear a los ahorristas comprándoles a 1 lo que estos pagaron a 10 y, con el respaldo de los mismo bancos que provocaron esto intentan por vía legal cobrar lo incobrable e impagable a costa de lo que sea.

Aprovechamiento perfecto de la desgracia ajena; desgracia que ellos mismo provocaron.

En el fondo anida una sola cuestión: en el período que va del 2003 al 2007 nos dejaron en paz porque no teníamos nada para que nos robaran; ahora estamos levantando, ya somos pieza interesante para cazar. Hay que tomárselo en serio.

jueves, 14 de enero de 2010

IDEOLOGIA Y POLITICA

¿Me ayudan?

Es para poner sobre el “papel” cosas que uno sabe, que vos sabés. Pero que es bueno refrescarlas y seguramente acomodar algunas otras. Puede ser que también tenga un sentido pedagógico para todos.

Parto de una confesión: A mi se me hacía lío muchas veces la diferencia entre ideología y política. Para muchos les parecerá obvio, muy obvio. Les llamará la atención.

Esos u otros: Tengan en cuenta que para el famoso “ciudadano de a pié”. Para el tipo o tipa común la situación es medio parecidonga a la que me pasa o me pasaba a mí.

Ambos términos hacen alusión a un escenario abarcativo, distante, que tiene que ver “algo del gobierno y de los que manejan la cosa”. Cuando escuchan la palabra ideología posiblemente la relacionen por ejemplo con militancias mas o menos de izquierda: “Ellos tienen una ideología”. El término política está aún mas “sucio” y sobre sus múltiples connotaciones ya se ha hecho mucha referencia. Esto de verla como algo ajeno y necesariamente malo y corrupto. Propio de “los políticos”. Tengo un amigo que está interesado en estudiar metodológicamente, por ejemplo, el origen y formación de las ideas políticas en la gente.

Antes se usaba la palabra “insight” para referirse a cuando uno se daba cuenta súbitamente de algo. Hoy diríamos algo así como que “le cayó la ficha”. Bueno algo así me pasó los otros días mirando el programa 6,7.8. (una especie de ilusión que muchos de nosotros, los del campo nacional y popular, decidimos creernos para hacer mas soportable el avance, la invasión omnipresente, del mono discurso en los medios y su fatal, inexorable, efectividad en “la gente”). Bueno estaba viéndolo un día en que uno de los invitados era Macaluse.

Un típico “progre”, un prolijo pensador, intelectual, diputado.

No recuerdo la secuencia puntual pero creo que la conductora en algún momento le hace una pregunta muy esperable respecto de su ubicación en relación a las medidas del gobierno.

El tipo responde algo también esperable. Especialmente en ese tipo de perfil. Algo así como: En algunas cosas estamos de acuerdo con el FPV y en otras no. No votamos con un criterio homogéneo siempre. Depende si estamos de acuerdo o no con la propuesta. Por supuesto que estas no fueron sus palabras exactas pero creedme que conceptualmente no se alejaban de esto. Es mas ¿no suena muy lógico, democrático, racional, casi casi republicano? ¿Cuántos incluso de nosotros no suscribiríamos si nos agarran medio sorprendidos, estas tesituras? Está bárbaro. Soy fiel a mis principios, a lo que yo pienso. Es mas casi, por ahí, que es lo que piensa mi grupo. Cada uno libremente vivimos coincidiendo porque tenemos un acuerdo general sobre varias cuestiones. Ahí quería ir llegando. El acuerdo sobre distintas cosas, los principios, etc. No nos será raro entonces pensar que el respaldo conceptual supuesto de un tipo como Macaluse sería el de que por detrás HAY UNA IDEOLOGÍA. Y que ellos luchan por una ideología, por principios y no por cuestiones coyunturales e incluso de conveniencia puntual. Estamos mas allá de esas menudencias. Parecen esos socialistas, de antaño que aún en el desierto pregonaban sus verdades. Inútiles pero entrañables. En ningún momento se entiendan estas frases indudablemente irónicas de mi parte, como un menoscabo de aquellos valiosísimos militantes. De muchos no queda ni el nombre. Tal vez la sombra de la inutilidad caiga sobre ellos pero al menos se jugaban y tal vez algo quede. En estos de ahora ni aquella heroicidad imagino. Pero no es estrictamente eso a lo que me estoy intentando referir. Sino a la diferenciación entre ese nivel casi celestial y la pragmática de la política.

Se me viene a la imagen el contraste Che – Fidel. ¿A quien no le cae mejor el Che que Fidel? Recuerdo patente esas imágenes en una obra de teatro sobre las últimas 18 horas del Che, que fue escrita por Pablo Feinmann en el que se imaginaba un supuesto diálogo entre ambos. Che: Pura ideología. Fidel pragmático. Che muerto, Che remera. Che levantado hasta por Eduardo Buzzi. Fidel viejo buenito y bancado ahora pero básicamente y sistemáticamente atacado porque tuvo que construir una Repùblica, porque tuvo que negociar con todos, con los rusos, y vaya a saber con quienes mas. Y ni nos refiramos a lo de la actualidad. La isla tuvo que sobrevivir. El enemigo estaba ahí y uno no podía hacerse el loco. Se hicieron cosas de mierda e innecesarias. Hay muchas cosas que se hicieron mal. Pero …. (y digámoslo bajito) … menos mal que a Fidel no se le ocurrió acompañar al argentino. ¿Se imaginan?

Y se quedó y fue antipático, antidemocrático, autoritario, etc. etc. Muy, muy crispado.

Luego se hizo viejo, sabio, no jode a nadie. Está todo bien.

Pero ese sorete de Hugo. Hugo Chavez. Ese es horrible. Provocador, no prolijo. Autoritario. Un espanto. Ese está haciendo política.

Cristina hace política.

Nestor hace política.

Macaluse es diputado. Principista diputado. Un impoluto diputado que vota según sus convicciones. Si apoyar una medida que considera justa favorece a la derecha, es harina de otro costal. No sería problema mío.

Eso, amigos, es la diferencia entre ideología y política. (No nos adentramos, aquí, en otro paquete de reflexiones y análisis sobre los por lo menos dos sentidos del término “ideología”: La que simplemente lo considera casi como conjunto de ideas, y la otra del marxismo básico, que la postula como mecanismo de dominación en la conciencia por el cual se opaca o tergiversa la realidad).

Volviendo: En política lo que se busca, entre otras mil formas de posibles definiciones, es darle viabilidad, construir, proyectos. Es como si hiciéramos una especie de balance (que por otra parte es absolutamente obligatorio), de algún proyecto y entonces tenemos que encolumnarnos hacia él.

Esto es básicamente muy, muy difícil de entender para muchos. Pareciera que tenemos que sacrificar parte de nuestro sacrosanto sano entender, nuestra libertad en aras de una especie de stanilismo al fin por el que todos tenemos que caminar, conducirnos, votar, marchar, hacia alguna dirección prefijada. Horror. ¿Y mi santa libertad? Pues compañero en parte se sacrifica. En realidad no se sacrifica, a la larga se potencia pero para que podamos entendernos por ahora morfate que hay una cesión. Lo podremos entender sólo si nos sentimos hermosa y sanamente parte de algo, parte de un colectivo. Andá a decirle a un vietcong en plena guerra contra el imperio que no estabas del todo de acuerdo con alguna medida de Ho Chi Min. Estaban en guerra. Claro. ¿Acá no?

Acá yo al menos ahora me siento parte de una gran colectivo mayor, que incluye gente que está y que ya no. Incluye contradicciones. Algunos con prácticas casi execrables. ¿Pero saben qué? Son míos. Soy de ellos. Cantamos la misma canción.

Somos.

ET

domingo, 10 de enero de 2010

Sobre el vacío en el pensamiento hermético

Hablábamos hace unos días sobre lo que hay detrás de Macri -la nada-, y duele comprobar que personas que deberían ser - más allá de muchos matices- más del palo de uno, como Binner, evidencian tener el mismo sustento que Macri:

La nada.

Para prueba, el reportaje que publica hoy P12, "No es una receta de cocina" refiriéndose al posible armado de un "Frente progresista".

Una perla:

¿Martín Redrado hizo lo correcto al negarse a transferir los fondos de las reservas para el Fondo del Bicentenario?

–Estamos dentro de lo mismo, ¿verdad? Es parte de esta baja institucionalidad que vivimos. Probablemente, a Redrado le asiste un derecho, que es el logrado por la Carta Orgánica del Banco Central.

Ni una palabra sobre el fondo de la cuestión. Lo que prima es la "institucionalidad". No hay ideología, no hay una opinión ni siquiera sobre si está bien o mal que el presidente del Banco Central de la República Argentina pueda hacerse el sota ante una instrucción de la máxima autoridad de la República Argentina.

Esa vieja y tan radical institucionalidad. Tan conveniente.

Siguiendo con lo que "dice" -por decir algo-, su consistencia al hablar la pobreza, simple y bergogliamente diciendo que hay un 30 o 40% de pobres, (más o menos, ¿viste?), que con la "institucionalidad" es el mayor problema que tenemos.

Y así, todos sus enunciados: el vacío.

A lo largo de la entrevista, la única definición clara que se obtiene es que él no hubiera realizado el matrimonio gay, por eso del código civil ¿viste?

Uno llega a preguntarse, a la vista de ciertas -muchas- cosas, qué significa progresista para estas personas (eso por no preguntarse qué significará socialista para ellos; uno no se anima a tanto).

Pobre Santa Fé.

Si Binner es socialista, y Reutemann, peronista; Agustín Rossi es Gardel.

Esperemos que Santa Fé descubra de una vez por todas el gusto por el tango.

R.H.

viernes, 8 de enero de 2010

¿Quo Vadis, Solanas?

¿Qué propone, Solanas?

Efectivamente, la deuda externa ha sido fraudulentamente creada, desde su origen.

En el 83, una denuncia judicial terminó en una sentencia que así lo confirmaba. ¿Qué hizo el radical Gobierno y el radical Congreso?

Nada, ¡teniendo en la mano una sentencia judicial –eso a lo que son tan adictos ahora- que avalaba una eventual decisión de desconocer la deuda!!!

A cambio de eso, aceptaron ir incrementando la deuda, pagando unos intereses impresionantes, y avellanedamente, con el hambre de los argentinos, y cuando se hizo insoportable huyendo y entregando el poder a la rata, quien a su vez compró el silencio de la clase media duplicando lo que ya debía el Estado, asumiendo éste las deudas de las empresas - agregándolas a las deudas de la caja-

Cuando la rata abandundió el barco, la deuda siguó creciendo hasta su radical multiplicación vía megacanje.

Y el riesgo país creció radicalmente Solanas, ese mecanismo usurero que multiplicó tasas y deuda a niveles siderales.

Usted conoce las consecuencias Solanas, las describió detalladamente en su Memoria del saqueo.

Este Gobierno desconoció un 30% de la deuda Solanas, es el primer Gobierno que toma una medida de ese estilo. También es el Gobierno que contra todo pronóstico, levantó los derechos humanos como bandera, limpió la Corte Suprema, devolvió las jubilaciones al Estado y muchos etcéteras.

Quizás podría haberse desconocido la deuda. Y quizás el Gobierno hubiera durado 20 minutos, y si duraba más, quizás podrían habernos invadido para cobrarse ¿Le parece descabellado? Cualquier excusa hubiera valido. ¡Si con el estallido propusieron que la Argentina fuera administrada por técnicos extranjeros!

Sigamos con la deuda. Nadie lo ha visto poner ninguna denuncia judicial en todos estos años pòr las tasas usurarias que paga cualquiera en créditos o pago de cuotas en tarjetas. Todo ese dinero multiplica varias veces el Fondo del Bicentenario.

Pero Usted, en su radicalidad, denuncia judicialmente a este Gobierno, aliándose a los que con su inacción en unos casos, y su directa complicidad en otros son culpables del saqueo que Usted denuncia.

Y lo hace en unas circunstancias –remoción del presidente del Banco Central por parte de la presidenta- en las cuales Usted se pone directamente de parte de quienes defienden la dependencia del Banco Central de los poderes económicos –que no otra cosa es la autonomía del Banco Central-.

Usted es un hombre mayor Solanas, pero si esto termina radicalmente mal, como quieren sus actuales socios, me gustaría que viva muchos años, los suficientes como para ver las consecuencias de su radical irresponsabilidad.

Aunque no me hago ilusiones: Usted ya ha vivido muchos años; pero parece que cada vez sabe menos.

A menos que la respuesta sea mucho más oscura y terrible: si las cosas van bien, Usted se queda sin tema para filmar.

Estremece de sólo pensarlo.

R.H.

miércoles, 6 de enero de 2010

La mentira de la independencia del Banco Central

A propósito de la (no) renuncia de Martín Redrado, es importante encarar una labor pedagógica respecto de una de las mayores falacias instaladas por esa lacra delictiva -conocida como neoliberalismo-, a saber:

La independencia de los bancos centrales.

Nada, nunca, demostró en el medio plazo que haber instituido la independencia de la Reserva Federal o del Banco Central Europeo, de los bancos centrales en general, hubiera supuesto alguna ventaja para los ciudadanos.

Más bien al contrario: la enorme crisis que se ensaña con gran parte de los ciudadanos del mundo (ya no trabajadores una importante parte de los mismos) ha sido provocada por dichos bancos aumentando las tasas de interés para "enfriar la economía", lo que se tradujo en la mayor transferencia de recursos por parte de los trabajadores a los bancos de la que se tenga registro.

Cero registro de las consecuencias en los ciudadanos; sólo "mantener la confianza de los inversores", dándoles más y más dinero que -como en el uno a uno- después pagaremos los ciudadanos, de nuestro bolsillo o renunciando a sanidad, educación, derechos en general.

¿Eso es independencia? Eso es impunidad, esa vieja palabra que conocemos tan bien. Impunidad para los bancos, verdaderos dueños sin riesgo de "los banco centrales independientes"; pérdidas para los ciudadanos, ganancia para los parásitos de siempre y sus lobbystas político-mediáticos, los que -oh casualidad- llevaron a la ruina a las gentes de este país.

Tan casualidad es -vale la pena refrescarlo- que cuando Cavallo tuvo que refugiarse en EEUU, fue inmediatamente nombrado profesor en Harvard, lo que expresa sin ningún tipo de ambigüedad que él había hecho perfectamente lo que le habían encargado.

Pinchando este link, pueden ver Zeitgeist Addendum, película en la cual se explica el fraudulento mecanismo de creación del dinero por parte de un banco central "independiente" como la Reserva Federal y de cómo esto se traduce en nuestra ruina cotidiana. No se la pierdan (por lo menos la parte explicativa, lo que propone posteriormente, el proyecto venus... mmmm).

Roguemos que Redrado recapacite y no entre en el juego de los de siempre, esos que sólo tienen de radical su radical cobardía, su radical capacidad para la traición, su radical mediocridad, su radical golpìsmo. No protestó cuando lo nombró Néstor, ni dijo "debe confirmarme el Congreso" cuando lo confirmó Cristina. Puede estar en desacuerdo con una determinada decisión; para eso están las renuncias.

No se cobice, Redrado. Ya bastante tenemos con uno.

martes, 5 de enero de 2010

¡Que ha-ble Macri! ¡Que ha-ble Macri!

El sueño del pibe....

"¿Quién no quiere ir a segunda vuelta con Kirchner?", se preguntó el jefe de gobierno porteño durante una conferencia de prensa en Parque Patricios.

Enseguida, replicó: "El de nosotros que vaya a segunda vuelta gana seguro, así que para todos los espacios que estamos construyendo una candidatura obviamente que el sueño del pibe sería enfrentar a Kirchner, que no puede ganar nunca en segunda vuelta", se despachó."

¡Maravilloso! ¡Como el contrario (según él) está lesionado, enfrentarse a él es el sueño del pibe!

Eso sí, al cabo de estas "definiciones", La Nación dice que son "filosas"... ¡Guarda con cortarse, muchachos, o con pincharse, porque agudas son también!

Por cierto La Nación... si Macri habla, y después "replicó"... ¿es que no está de acuerdo consigo mismo? ¿Será esquizo, además? Quizás no sea un mentiroso patológico... quizás hablan sus múltiples personalidades. Eso lo explica casi todo (siempre algo queda en la incógnita). ¡Hasta que Franco se haya ido a las antípodas! (aunque quizás no quisiera irse; su auto blindado pesa mucho, se cayó en un bache... y apareció en China!)

Hay que hacer que hable, que hable, que hable... Y que inunde (más) la ciudad de amarillo. Que sea bien visible. Así podrá comprobarse lo que verdaderamente hay detrás suyo:

(La) nada

El sueño del pibe. Pssss...

(Y qué infancia más rara debe haber sido ¿no? Papá Franco contratando rivales disminuidos para que Mauricio gane...)

PD Mauricio: No te hagás ilusiones. Néstor, Cristina, hasta Moreno, te ganan con un brazo atado.

lunes, 23 de noviembre de 2009

El verdadero clientelismo

La asignación universal por hijo reavivó el viejo debate sobre lo que es distribución del ingreso y lo que es clientelismo.

Ese binomio.

Pero la mayor operación clientelística de la historia tuvo lugar hace 18 años: la ley de convertibilidad.

El uno a uno.

Cumplió rigurosamente con los preceptos del clientelismo: favorecer a una clase en detrimento de otras a cambio de obtener su apoyo político.

En lo inmediato el poder clientelar obtuvo la anuencia de dicha clase para la entrega de todo el patrimonio del Estado a manos privadas -jubilaciones, ferrocarriles, comunicaciones, energía, obras sanitarias, carreteras, todo lo que pudiera ser entregado- sin ninguna condición de cumplimiento de prestaciones y sin beneficios para las arcas del Estado.

En el medio plazo, obtuvo la tolerancia a los actos de gigantesca corrupción que conllevó dicha entrega.

Fue todo pérdida: se destruyó el Estado, se destruyó el tejido industrial, se destruyó el tejido social.

Y todo este acto de destrucción pura, a cambio de una prestación exclusiva para esa clase: un peso, un dólar.

Sus punteros: Los Neustadt, Grondonas, Tinellis, y la rama femenina, las reinas de la silicona, tan protagonistas hoy.

Y nada de esto se hizo en secreto: la clase favorecida estuvo perfectamente al tanto todo el tiempo de lo que ocurría.

Contempló impávida como los servicios públicos, la educación y la sanidad pública se derrumbaban sin una protesta.

Y la confirmación de su actitud clientelar fue que la fuerza política que se presentó como alternativa al menemismo en el 99 lo hizo con el compromiso de que el 1 a 1 no se tocaría, por más que todos los indicadores económicos demostraran que la continuidad del modelo profundizaría la desgracia de los eslabones más débiles de la sociedad hasta límites nunca vistos hasta el momento.

Y lo nunca visto fue viéndose, una y otra vez hasta el 2003.

Clientelismo en estado puro: comprar a una parte de la sociedad a cambio de la libertad de expolio y de la impunidad, esa vieja conocida.

Y ahora esa clase está enojada: en los 90 entregaron su alma a cambio de que este país fuera suyo; los que en ese entonces sobraban fueron expulsados a las tinieblas sociales y no deben volver.

Los derechos humanos también son suyos: con la expulsión los otros perdieron su humanidad y con ella sus derechos. Como ya habían expresado años antes: Ellos son derechos y humanos.

Quizás cualquier interlocución con esta clase sea una pérdida de tiempo.

Quizás se merezcan que, para darles el (dis)gusto, los Jumbos y Carrefours, donde ellos se nutren, les aumenten los precios al doble de lo que dice su denostado Indec.

Quizás se merezcan ser espiados y estafados por los empresarios a los que eligen como líderes.

Quizás no podamos evitar que sean engañados y soliviantados por los descendientes de los apropiadores de tierras de pueblos originarios y asesinos del pueblo paraguayo, y por los presuntos apropiadores de nietos de nuestra plaza.

En definitiva, quizás no logremos que dejen de revolcarse en su propia hiel, protagonizando aquella maldición judía que dice: "te deseo que seas afortunado, y que nunca te des cuenta".

No juguemos más a ese juego sin reglas al que ellos se acostumbraron a jugar.

El nuestro -nuestro juego- es (re)construir, poco a poco,lo destruído como consecuencia del (verdadero) clientelismo, y de sus antecedentes de años de proscripciones y dictadura:

Una Justicia a prueba de impunidades.

Una Educación y una Sanidad que igualen las oportunidades.

Un sistema de protección social que asegure a nuestros hijos y a nuestros mayores.

Unos medios de comunicación en verdadera libertad.


No los miremos más. Cada minuto que destinemos a corresponder a su enojo es tiempo perdido, y no es nuestro tiempo, es el de nuestros hijos, incluso el de los suyos.

No los miremos más.

Y quizás entonces algunos de ellos despierten, y quieran, por fin, vivir con nosotros en nuestro país.

viernes, 30 de octubre de 2009

Y después de Creactivar: ¡ I Pagliacci !


El mismo sábado, 21 hs., ya con los poros bien abiertos después de una tarde con Creactivar, los chiflados de Operarte siguen con su extraordinaria tarea de acercar el mundo de la ópera a gente como uno. Para cumplir con nuestra parte (acercarnos nosotros), atravesaremos la ciudad rumbo a la calle Armenia 1353, entre Niceto Vega y Cabrera, para conocer la hermosa sala Siranush, sentarnos y entregarnos al siguiente argumento:

"I Pagliacci se representó por primera vez en 1892 en el Teatro Dal Verne de Milán. Tanto la partitura musical como el libro le pertenecen a Ruggero Leoncavallo. El argumento está basado en un hecho real, del que el padre de Leoncavallo tomó conocimiento en su carácter de juez. Un triángulo amoroso tendrá nuevamente aquí dramáticas consecuencias, pero esta vez en el interior de una compañía de cómicos trashumantes que recorren pueblos y villorrios con su modesto espectáculo callejero. I Pagliacci, es una de las óperas más representativas del verismo. Un estilo que refleja situaciones de gran emotividad, ya no vividas por personajes mitológicos o por nobles, sino por los sectores más populares y plebeyos de fines del siglo XIX. La trama es sórdida, incluso violenta y recrea hechos reales."

O sea, bien como para nosotros.

Ahora, permitamos que el grupo Operarte se presente:

Operarte
Les da la bienvenida al maravilloso mundo de la ópera y los invita a disfrutar de la calidad de sus artistas desde sus plateas... Porque… …Amamos la música, el teatro, el arte y lo queremos compartir… …Reunimos excelentes artistas que encuentran un ámbito propicio para expresar sus capacidades… …Creamos un nuevo espacio de formación y experimentación constante… …Interpretamos con una mirada cercana y didáctica las obras más importantes del género lírico, para todas las edades, sin distinción de público… Éramos muy jóvenes. Luego de varias experiencias anteriores en las que se produjeron desde el año 1991 óperas como Cavalleria Rusticana, I Pagliacci, Il Tabarro, La Traviata y Suor Angelica, creamos el 25 de Septiembre de 2006 OperArte. Con nuestro espectáculo “El libro mágico” llevamos la ópera directamente al universo infantil desde una mirada mas cotidiana. Fuimos premiados en la 47° edición del Festival de Teatro Infantil de Necochea 2008 donde por primera vez se llevó un espectáculo de estas características. Creamos nuestro Coro Lírico formado actualmente por 60 personas, contamos con elenco de Solistas, ensamble instrumental y ballet. Con ellos presentamos la ópera Le Villi en el teatro Empire con mucho éxito de público. En nuestro Estudio de Enseñanza Artística Integral capacitamos a nuestros artistas pudiendo compartir, los profesionales, todas sus experiencias con los nuevos estudiantes que se acercan esperando adquirir nuevos aprendizajes. Como nos superaron las expectativas comenzamos este 2009 con la inauguración de nuestra sede. Y ya pusimos en escena Le Villi (nuevamente), La Traviata (de Verdi) y varias conciertos del repertorio lírico universal. Y ahora llega...
I Pagliacci de R. Leoncavallo (en versión completa).

Esto es lo que cuentan de ellos mismos.

Y sí, hay que pagar entrada (40$ adultos, niños gratis). Pero mencionando la palabra clave "Huinca" (bien bajito) se obtiene un 25% sobre el valor de la entrada, que no está nada mal. Y el montaje vale la pena.

Recordemos entonces:

Sábado 31 de Octubre del 2009, 21 hs. Sala Siranush, Armenia 1353 entre Niceto Vega y Cabrera.

Véngansen.

martes, 27 de octubre de 2009

Feria de Juegos 09 Creactivar


Vengan, jodan. Que el Sábado 31 de octubre será un día netamente Peronista
La Juegoteca de San Telmo y todo Creactivar Redes Comunitarias realizará por sexto año consecutivo, la Feria de Juegos.
Es para todo el mundo, no sólo para los pibes.
Se viene juntando mas o menos 500 personas en el 2008 y en este se piensa que mas. Vendrán pibes de Florencio Varela y de Lanús.
De Capital estarán los pibes y familias de San Telmo y de Constitución.
Será en la Avenida San Juan, al 353, entre las 15 y 19 horas. Todo gratis. Menos el buffet.
La idea es recuperar un rato de esos momentos entrañables. Evocados.
Bueno vénganse jueputas.
Un abrazo
Eduardo Tissera

lunes, 26 de octubre de 2009

CUIDANDO A OAKY 2. DEBERIAMOS HABERLO HECHO ANTES

En el fondo: ¿por qué pasa todo esto con la Policía de la Ciudad? ¿por encima se armó un grupo de tareas para golpear indigentes? ¿por qué primero el Fino, después Chamorro y Ciro James? ¿por qué todo el equipo de guardaespaldas de Oaky de los que nos vamos a ir enterando de a uno?

¿Porque a la Ciudad la gobierna la proderecha? Si, pero no me basta. Y no basta porque es la mitad de la verdad. Los porteños vimos cómo el tema de la policía se lo iban tirando los sucesivos intendentes que no se animaban a ser Jefes de Gobierno y los sucesivos Gobiernos Nacionales (inclusive este que apoyamos), sin que se resolviera nada. Argumentos sobraron siempre...

...que las provincias no tienen por qué pagar la seguridad de la Ciudad Puerto

...que la Nación embolsa las ganacias que trae la Ciudad de BA y devuelve muy poco

...que hay que discutir la ley de coparticipación

...que los porteños son unos vivos, viven como en Suiza y quieren que los subsidien como si fueran indigentes

...que para qué la Ciudad va a tener policía si el quilombo de la inseguridad la puede ligar el Gobierno Nacional

que podemos tener una Policía a nuestra imágen y semejanza sin la ingerencia del Gobierno Nacional

...que hay que terminar con las mafias de la Federal

...que hay que pactar con una parte de las mafias de la Federal

La cuestión es que vino la derecha y armó la Metropolitana. ¿Y qué pensabamos, qué la iban a hacer bien, que iba a tener que ver con la seguridad vinculada a la democracia y la promoción social? Pero qué manga de pelotudos venimos a ser. Por suerte lo tienen a Rodríguez Berreta para "plantar" la idea de que esto es un complot del Gobierno Nacional (insisto, como con el subte, la deuda sideral que no nos dejan tener y la mar en coche), pero esta vez si que no alcanza.

Los giles comenzaron a oler mal y cuando un porteño frunce la nariz, agarrate Catalina. Somos profesionales en esto de descreer y una vez descreído...

Para terminar con esto: la cuestión es otra y tiene fecha. No es la de Comunas, es un tema mayor. El 2011 nos encontrará con un frente de kirchneristas (peronistas y no peronistas), peronistas no kirchneristas pero si con el proyecto nacional y progres (no creemos en los sinónimos, así que nada es lo mismo), o la bandera del águila colonial (qué bonita bandera) flameará sobre nuestra imbecilidad. Sólo así será posible tener la policía que nuestra Ciudad necesita. A otra cosa.

Edelmiro F.

viernes, 23 de octubre de 2009

CUIDANDO A OAKY

¿Qué pasa, qué pasa, qué pasa Majestad, que está lleno de servicios el Gobierno de la Ciudad?, cantaban las masas enfervorizadas en sus casas, cada uno con lo suyo como corresponde (no sea cosa de participar que no es pro). Pero bueno, así estamos, un nuevo escándalo con la Metropolitana y como si no hubiera sido suficiente con el procesamiento del Fino, el caradura de Montepardo (ministro de inseguridad ciudadana), junto a su gerente general, le echa la culpa -por supuesto- al Gobierno Nacional y... a la Federal. No se privan de nada.

¿Quién contrató a James Bond? Nadie sabe, tampoco Nadarovsky con su cara de jugador de poker bebido, aunque revista en su ministerio. Nadie. Para mi que lo contrató Cristina para joder.

Y así se va armando el plantel para cuidarnos, cuidarlo al lord mayor como antaño. Parece que el curriculum que debés ostentar si querés dirigir la Metro pasa por: esclarecer el secuestro de Oaky - Boca - Socma - Correo, siempre haciendo de buchón aunque figures en ceremonial, como asesor de educación o pindonga.

Total, los giles votan y no paran de votar (aunque cada vez menos, ¿no Gaby?). Les vamos a decir que contratamos a James porque el Gobierno Nacional no nos baja la plata, como con los subtes que no los podemos construir, como con las calles que no las podemos terminar, como a la legislatura a la no podemos terminar de comprar, como todo lo que no hacemos porque el Gobierno Nacional (no se si lo dije) no nos deja. Ni endeudarnos en el exterior pagando fortunas de intereses por la crisis del capitalismo. Son unos... No lo dejan, no lo dejan gobernar (gracias Gobierno Nacional, tal vez nos quede algo de la Ciudad).

Para terminar: no somos como ellos, vamos a esperar que la aventura de la derecha termine democráticamente. Tienen un problema, como decía el yanqui Lincoln (creo) que se puede engañar a gran parte del pueblo un tiempo, a una parte del pueblo por un largo tiempo, pero lo que no se puede hacer es engañar a todos todo el tiempo. Una lástima.

Edelmiro F.

martes, 13 de octubre de 2009

DIA DEL HUINCA ALINEADO

Las barbaries tienen buena y mucha prensa. En este caso, arte. Nunca vamos a terminar de explicar(nos) el “día de la raza”, es más, cuando se logre el cambio de nombre para la fecha sería bueno hacer la historia del recordatorio. Siempre va a ser el día del “descubrimiento” de América, por más INADI y progresismo con que se lo unte.

Es el día del fin del mundo. No de un mundo particular, sino del mundo. No del mundo de los nativos de acá, sino el fin del mundo posible para nosotros hoy, no solo acá. El fin abrupto de una de tantas posibilidades de un mundo nuevo sin colonialismo, por ejemplo.


Mejor dos ejemplos, ya que estamos. Es muy probable que si el 12 de octubre hubiera sido diferente (sin Colón, los españoles ni los europeos atracando) la Mesa de Enlace se hubiera autoconvocado para pensar cómo redistribuir las superganancias de la soja. También muy probablemente la oposición al gobierno hubiera votado enteramente por la nueva ley de Servicios Audiovisuales.


Seguramente, los sectores medios de hoy y de acá no estarían aterrados tras las rejas de sus casas luciendo un miedo militante, altanero y agresivo. No se lanzarían como chacales sobre esta posibilidad de gobierno "popular" (de fondo, con todos sus más sobre sus menos) a la orden espartana de los amos, los ricos a los que envidian y desprecian.


¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Mucho. Los nativos de “América” en general poseían un concepto comunal de la propiedad, lo privado en cuanto a bienes les era ajeno. Distintas seguramente hubieran sido las cosas si ese concepto hubiera podido seguir su curso sin ser destrozado por el derecho romano y la hipocresía católica. Hoy por suerte reverdece en la Bolivia de Evo, en la bolivariana Venezuela y resiste en nuestro sur mapuche (y quedan sin nombrar seguro otras zonas y otros compañeros). Y no es cualquier cosa cómo se concibe la propiedad en relación a cómo se estructura una sociedad.


Con esto no estoy santificando a nuestros "hermanos los indios", ni inventado una historia que no existío. Tenían sus desavenencias, contradicciones y problemas -la misma conquista europea es un dato inquietante sobre la falta de unidad de este lado del mar- y también tenían el sagrado derecho de resolver todo eso cómo se les cantara y en el tiempo que consideraran necesario.


Doce de octubre es el día del colonizado, del medio pelo asustado por los noticieros y los monopolios, del que mira con temor y reverencia a los patrones, el día del culo roto, del síndrome de Estocolmo social, casi casi el día de la capital federal y alrededores. Son los huincas alineados con el opresor, el invasor, el verdadero enemigo. Y lo peor es que llaman a esa indignidad, sentido común.


Nosotros no podemos dejar de ser huincas (les recuerdo: blanco, "crestiano", ladrón), lo que sí podemos (debemos) ser es "no alineados" con la barbarie politicamente correcta.


(huinca) Gabriel G.



miércoles, 7 de octubre de 2009

Kirchner, Rozitchner ¿una explicación?

De un tiempo a esta parte hay una pregunta que a muchos nos acuciará, que es:

¿A qué se debe tanto odio?

Porque la verdad, tampoco es que se hayan tocado tantos intereses. Es cierto que por mucho menos se han volteado gobiernos y matado a mucha gente. Pero aún así, tengo la sensación (quitando el caso de Perón en el 55, que sí había tocado muchos intereses y además había fundado una nueva cultura confrontada con la establecida) de que el nivel de acritud respecto de los "volteados" nunca llegó a los niveles actuales.

También es cierto que se había instalado en la sociedad la creencia malsana de que lo natural era la alternancia entre largos períodos de fraude o dictaduras lisas y llanas y cortos períodos democráticos. Así que, cuando algún incauto protagonista de estos últimos se salía de lo establecido en el guión de los otros, era simplemente expulsado; tal vez fuera suficiente un corto lapso en Martín García o ni siquiera eso, a su casa y ya está. Sin rencores.

Quizás, al ser tan corto el plazo no había tiempo para que se construyera una imagen pública tan negativa del individuo o colectivo a expulsar, que diera lugar al odio visceral. No podemos saberlo sobre lo pasado. Por tanto, la pregunta susbsiste.

Pero creo que me he encontrado la respuesta en un reportaje a León Rozitchner publicado en P12 el lunes 5/10/09, que pueden leer acá.

"...(Kirchner) “Traiciona” el secreto, el terror que funda el juego político democrático. A partir de aquí nada, de cualquier cosa que haga, le será perdonado."

El asunto es cómo se sale de esto. Porque debe salirse. Sino, será la repetición, la melancolía... Y ya estoy mayor para eso.

Cómo se deconstruye el odio. Esa es la cuestión.

Ricardo Hausdorff

miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿ES POSIBLE (Y DESEABLE) LA UNIDAD DEL CAMPO POPULAR?

¿La dispersión y debilidad del campo popular son una desgracia a la que nos llevó la derrota de los años setenta? ¿Es posible superarlas y volver a tener un poderoso movimiento que pueda ser la base social que un Proyecto Nacional necesita para desarrollarse y profundizarse?
Estas dos cuestiones (y similares) nos han desvelado en los últimos treinta años. De su resolución depende lo que creemos es el futuro y, como contrapartida, su no resolución sólo pueda acarrear un retroceso en el actual proceso político.
¿Esto es así? Para aportar una mirada más -sin pretensiones teóricas-, propongo analizar un par de hipótesis:
1) la dispersión del campo popular es una característica estructural que parte de una derrota, pero que se ha construido colectivamente en términos de identidades múltiples; y

2) el factor dinámico de la sociedad continúa siendo el peronismo, entendiéndolo como una cultura particular; de su recreación y desarrollo depende en gran medida la unidad del campo popular.

La dispersión y las identidades como característica estructural
Respondo a la primera cuestión: no es una desgracia y puede ser un punto de fortaleza a tener en cuenta.
La derrota comienza en el ’75 con el “rodrigazo”, la represión para-estatal de las 3 A y se incrementa exponencialmente con la dictadura militar. Para entonces, ya se notaba que la militancia política tenía dos versiones que corrían paralelas: la abnegada y conciente (en términos de “conciencia de clase” marxista), ideológica, de todo terreno y como forma de vida; y la otra, que aspiraba a una “carrera política” y la ocupación de espacios en el aparato político estatal, antes que el trabajo de base. Ambas aparecían mezcladas, con preponderancia de la primera sobre la segunda, fortalecida por un movimiento de masas en auge desde mediados de los sesentas y que tuvo sus picos máximos en el Cordobazo (jalonado por el programa de Huerta Grande, La Falda, el Rosariazo) y la movilización por la vuelta de Perón tras dieciocho años de exilio.
La dictadura golpeó bajo la línea de flotación, es decir, no solo tuvo en la mira a las organizaciones armadas -cuya actividad había declinado antes del ’75- sino que se ensañó particularmente en el jóven movimiento sindical de las comisiones internas de fábricas (la “guerrilla fabril” de la que hablaba Ricardo Balbín, en tren de recordar complicidades), el movimiento villero y estudiantil. Una poda al ras de la militancia.

La refundación democrática del ’83 respiró los aires globales del neoliberalismo que proclamaba la supremacía de los valores individuales, liquidando la concepción de la construcción colectiva, la solidaridad, la política. Apareció en escena la “centro izquierda” -y su hermana gemela, la “centro derecha”- y la idea del “tercer partido”, para terminar con el bipartidismo y la “vieja política”.

A medida que muchos ex izquierdistas, ex peronistas, ex jóvenes se integraban al sistema institucional y la democracia iba consolidándose, la idea de una “carrera política” desplazó a la militancia de base. El trabajo territorial se convertía en subsidiario de las candidaturas y promotor de nuevas clientelas. Este manejo conservador de la política no era nuevo, en realidad es uno de los puntales de la cultura política desde Alsina y Mitre para acá, pero lo alarmante es que en ese momento fue ganando a sectores de compañeros que antes lo rechazaban. Locuras de juventud que habían salido muy mal, adaptación al nuevo escenario que disimulaba el hecho de que la militancia se convertía en un trabajo rentado. Y sucede que en el capitalismo, todo trabajo tiene patrones.

El menemismo fue el crisol que tranformaba el metal precioso en estiércol (el oro en mierda, para ser fino). Todo planteo de ideas que remitiera al trabajo de base para la promoción social era haberse “quedado en el 45”. La crisis indetenible hacía el otro trabajo: exclusión social y material, destrucción de al menos dos generaciones alienándolas del trabajo, la educación y condenándolas al hambre. Concluía la tarea que políticamente no había podido realizar la Dictadura.

En ese momento, comenzaron a sacar la cabeza los reagrupamientos militantes desde abajo: piquetes, trabajo social, economía social, agrupaciones políticas mini locales. Todos al margen de los partidos políticos que ya no representaban ni contenían. Al calor de la lucha por la supervivencia y el cumplimiento de tareas de las que el Estado se había corrido, fueron forjando identidades y solidaridades que, si bien en muchos casos reconocen sus orígenes en los sesentas y setentas, se construyeron contra culturalmente como producto de una época signada por el neoliberalismo.

La pérdida de referencia política por el no reconocimiento de los problemas derivados de la exclusión social por parte de los partidos tradicionales, sumada a la inexistencia de liderazgos posibles -que fueron destruidos con la pérdida de una valiosa generación política por el terrorismo de Estado-, fueron dos elementos que muy posiblemente hayan hecho de la dispersión y la proliferación de agrupamientos una estrategia que el campo popular ensayó, primero para sobrevivir, y después para hacer su reaparición en la escena nacional.

Múltiple, aparentemente inorganizable y caótico, invisible para la sociedad acostumbrada a las dicotomías propias del mundo bipolar, el movimiento popular fue ganando en experiencia en el marco de la etapa democrática de los ochentas y noventas. La gran explosión fue, sin dudas, el 2001 pero no por los hechos puntuales (saqueos, caída de un presidente elegido, imposibilidad de consolidar un ejecutivo legitimado), sino como el punto de inflexión de un proceso nuevo. La salida de compromiso fue la regencia de Duhalde, pero el producto real -hasta ahora- son los gobiernos kirchneristas.

Si dejamos de observar el fenómeno a la luz de la ausencia de una unidad monolítica, tanto en lo organizativo como en el terreno ideológico, sino como el “factor subjetivo” en construcción, podremos valorar el enorme conglomerado de tolderías dispersas -no aisladas- que ocupan efectivamente el territorio. Se trata de cambiar una visión “imperial” (como aquel “imperio socialista de los Incas”) por nuestros más propios cacicazgos mapuches que, dispersión mediante, resistieron casi cuatrocientos años la ocupación colonial blanca. El problema a dilucidar entonces, es cómo pasar de la resistencia a la acción propositiva (y revolucionaria) con éxito.


El peronismo como cultura

Cuando promediando los noventas, veía desfilar hacia la Plaza de Mayo las columnas piqueteras, pocas dudas quedaban de que se trataba de la base social del peronismo encabezada en ese momento por formaciones de izquierda. Es más, aparecía en escena una camada nueva con una fuerte impronta peronista, pero desprovista de formación e información política. El arrasamiento de la cultura del trabajo había operado a su vez como tsunami de la política y la experiencia sindical.

Poco a poco -y mucho más cuando Néstor Kirchner se hizo cargo del gobierno ardiente en el 2003-, ese peronismo “subsuelo” de una patria doblegada comenzó un lento desarrollo. No se trataba de las formas políticas, pero si de prácticas aprendidas en los barrios por la tradición peronista más genuina (muy parecida a la orfandad del período post ’55 aunque sin una CGT que encarnara la doble representación, política y gremial).

Lejos del PJ y de la mercantilización de la política (lejos, pero no separados como si se tratara de polos antagónicos), el peronismo fue asumiendo socialmente rasgos culturales, de tradiciones y prácticas ligadas a lo real y temporariamente divorciadas de la conceptualización y la formación de cuadros.

Ese peronismo cultural guarda aún el dinamismo del movimiento que irrumpió un 17 de octubre de hace muchos años y es por eso que su recuperación del colonialismo neoliberal es esencial para nuclear un nuevo campo popular en la Argentina.

Lo dicho no pretende ser excluyente, y todos sabemos que hay porciones del campo popular que no son, no serán y no tienen por qué ser peronistas. Hablo del peronismo como fenómeno persistente y dinámico, sin que implique que sea el único factor a tener en cuenta, pero si el más importante.


¿Y la tesis para la síntesis?


Analizadas sumariamente las dos hipótesis, queda el difícil camino de decir algo más. Ese “algo más” pertenece al debate y a la acción colectivos, se nutre de cada experiencia de lucha y organización, depende de cada coyuntura.

La síntesis entre la participación en el aparato estatal, la debida formación de los cuadros y el trabajo territorial de base también tiene que ver con una actitud cultural que toca a cada militante. Es el tema planteado por Perón en “Conducción Política” sobre los predicadores y los hacedores y también el concepto de “praxis” marxista, que une dialécticamente la teoría con la práctica. No se trata de elegir entre ser “estrellita mía” en el cotillón de la Feria de las Vanidades de la política tradicional, como tampoco de encerrarse en un oscuro “basismo” de elegidos flagelantes. La cosa suele ser más simple.

Necesitamos a esos “muchos” que hagan “poco” y, al calor de las identidades y la actividad concreta ir tejiendo la unidad de este campo popular del siglo XXI, que acumula mucho sufrimiento, mucha historia, mucha experiencia y más de una victoria demoledora.

Gabriel Ginepro