miércoles 14 de marzo de 2012

LIBERTAD HAY UNA SOLA

(y no es ésta de la imagen)


Cansa cuando día a día, los victimarios lloran por su impunidad.

Festejaron cuando se despenalizaron la calumnia y las injurias: pensaron que era a vía libre para poder dar rienda suelta a sus instintos, a sus eternas mentiras, a sus construcciones ficcionales de diálogos que nunca existieron. (Y que si hubieran existido, su descripción pormenorizada los condenaría a penas de cárcel por escuchas ilegales, por espionaje)

Entendieron mal: la libertad es una sola, y, en el terreno de la comunicación, implica que cuando escriben o dicen algo, se les puede contestar, cualquiera, la presidenta, nosotros, ustedes.

Cualquiera. Porque es cualquiera la que escriben, cualquiera les puede contestar, cualquiera les debe contestar.

Pero cuando alguien les contesta ponen el grito en el cielo, corren a -intentar- esconderse debajo de una supuesta, inexistente -en su exclusividad- libertad de expresión. Esa libertad a la que invocan es un peligro para la libertad de los demás, hasta para la vida de muchos. Cuando uno repasa sus titulares, se ven los ciclos de actos casi preparados, ahora es otra vez la violencia y la inseguridad, muertes aparentemente sin sentido cuyo sentido y motivación sólo pueden encontrarse por su propia presencia en los titulares de estos adalides de la libertad. Quejas, llantos cuando se los acusa de construir falsedades, y silencio a la hora de responder por sus propias responsabilidades e intereses en la construcción de esas mentiras. Venían hace tiempo acusando de Goebbels, ahora nos hablan de nuestra genética, de antepasados judíos. Hablan de gráficas y silencian boldts. Hablan de tantas cosas todo el tiempo, y eso quiere decri que están desesperados. Estaría bien soñar que su fin como imperio está cerca, que sus portavocinglerías se llamarán a silencio y sólo serán un mal recuerdo. Pero mientras tanto, nos tendremos que preguntar muchas veces por qué de pronto hay tantas muertes violentas, porqué un periodista famoso mata de 8 tiros a unos asaltantes, porqué atacan a una madre de Plaza de Mayo para nada, para qué matan personas así porque sí, por qué el Morales malo de pronto acusa directamente a de Vido de las muertes del accidente de Once, y por qué hacen la payasada de decir que a Alberto Fernández lo censuraron... Da mucha impresión su libertad de presión.

Entonces hay que respirar hondo hondo, y contestar, hacer saber que elloos no van a ganar. que ya perdieron, y que lo que queda es evitar que sigan haciendo rehenes y víctimas.

RH

lunes 12 de marzo de 2012

La confesión


Resulta que Sebastián Campanario publica en el monopolio la nota...


...en la cual, para nuestro marxiano regocijo, Campanario nos confiesa todos sus pecados y los de sus colegas monopoleros.
La pego entera, porque, como se verá, prácticamente no tiene desperdicio.

En economía, la historia no solo la escriben los que ganan, sino también los que miden, y hasta los que corrigen los números varios años después . Los ejemplos abundan. El fallecido economista Jorge Schvarzer, de la UBA, recordaba en un estudio que las Cuentas Nacionales de los 60 subestimaron el crecimiento real de la economía. Cuando en la Cepal años después lo descubrieron, ya era tarde: Onganía usó los datos falsos para justificar su golpe de estado contra el radical Arturo Illia.

Hay ejemplos de cómo los espejismos numéricos pueden dar vuelta la historia en todo el mundo. Uno de los casos más famosos es el de George Bush (padre), que en 1992 fracasó en su intento reeleccionista, en parte, porque los votantes creían que su país aún estaba en recesión. Las revisiones del PBI demostraron que los EE.UU. crecían a una saludable tasa del 4%, ya desde un año antes de los comicios.

Uno de los trabajos de revisionismo estadístico más interesantes de los realizados recientementes es una reestimación del crecimiento del ingreso real y de los cambios en la distribución del ingreso para la Argentina en el período que va de 1985 a 2005. La realizaron para el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Universidad de La Plata los economistas Federico Sturzenegger y Pablo Gluzmann.

La “historia económica oficial” es cruel, a nivel de crecimiento, con esta etapa de la democracia en la Argentina. En promedio, el ingreso real per capita subión en este lapso apenas un 0,5% según los registros que se tomaban por válidos. Sturzenegger y Gluzmann corrigieron sesgos en las mediciones de precios entre 1985 y 2005. “El impacto de esta reestimación sobre las variables principales de la economía es sorprendente”, explica Sturzenegger, en la actualidad presidente del Banco Ciudad, “la democracia en la Argentina promovió un aumento en los niveles reales de ingreso mucho más grande de lo que anteriormente se pensaba; y también hubo una mejora en la distribución del ingreso mucho más robusta de lo que se creía”.

En concreto: la investigación halló que entre 1985 y 2005 los ingresos reales subieron entre un 4,3% y un 5,7% anual más rápido que lo que marcaban las mediciones previas.

La historia se revierte a partir de 2007, con la intervención del INDEC. Economistas como Eduardo Levy Yeyati y Luciano Cohan (de Elypsis) sostienen que “el crecimiento ha sido sobreestimado desde 2007, particularmente durante los períodos recesivos, acumulando un diferencial de crecimiento de 14% ”, y que “la actividad se habría desacelerado considerablemente a finales de 2011 (con un promedio para 2011 de 6% contra el 9% oficial).” La estimación del 14% surge de analizar nueve series que venían altamente correlacionadas con el nivel de actividad hasta 2007, y a partir de allí comenzaron a separarse. “ Too good to be true ” (“demasiado bueno para ser cierto”), dice Levy, profesor de la UBA y UTDT, sobre el crecimiento en los últimos cuatro años.

O sea; en este artículo se reconocen todas las cosas que desde siempre desde este humilde (mentira) blog denunciamos.

(Prestar atención a los colores)

Que las cifras de crecimiento, inflación o cualquiera se usaron y pretenden seguir usándose en este país para voltear gobiernos

Que las mediciones de otros países, hasta de EEUU, son igual de discutibles que las de Argentina

Que el INDEC hizo mal las mediciones, las truchó o como quiera llamarse entre 1985 y 2005 ANTES DE SU INTERVENCIÓN (porque sino, qué quiere decir el párrafo "entre 1985 y 2005 los ingresos reales subieron entre un 4,3% y un 5,7% anual más rápido que lo que marcaban las mediciones previas."... ¡con todo lo que trataron de vender la gloriosa etapa del INDEC antes de la intervención! ¡Vean las diferencias! ¡O sea, el INDEC no sólo merecía la intervención, sino prácticamente su cierre!

Y, lo divertido: después de todo lo antedicho... se atreven a seguir con "a partir del 2007, con la intervención del INDEC..."  y se ponen blablabla, a tratar de decir que el crecimiento no fue tal, blablabla desconociendo los records de ventas de autos, de ocupación vacacional, de ventas de ropa y supermercados, y montones de etc. ¡Y eso, después de no soltar ni una humilde palabreja sobre las mediciones y cifras del Indec entre 1985 y 2005!

¿A quién vas a creer? ¿A mí? ¿O a tus propios ojos? Nos dice, grouchomarxianamente, Campanario desde su columna monopólica

RH

miércoles 7 de marzo de 2012

jueves 1 de marzo de 2012

Así funciona el sistema

RH

Ahora dicen que Argentina es donde más cocaína se consume (en presente)... ¡y el informe es del 2006!

PUBLICAN QUE ARGENTINA ES DONDE MÁS MERCA SE CONSUME (ELLOS DEBEN SABERLO BIEN). QUE AHORA LO DICE LA ONU...¡Y LAS CIFRAS SON DEL 2006!!! ¡Y DESPUÉS HABLAN DEL INDEC!!!

O sea: debe ser cierto lo del consumo..., porque sino lo del 65% de votos del inútil nosentiende... pero lo de las cifras del 2006... qué quiere que le diga...

PD: Siguen, siguen, siguen...

 RH


Fuente (por decir algo):

miércoles 29 de febrero de 2012

¿Por qué tiene tanto interés/urgencia Clarín en que se estatice TBA?

El titular así lo indicaría:



O sea, una incitación a la estatización con todas las letras. Pero ¿por qué? La clave está delante de todos, delatada por el inconsciente de Clarín en la composición de la portada completa, en lo que hace a este tema. Está todo:


Por un lado, si ahora, sólo "tras la intervención"... comienzan así...


...¡imaginen lo que será a partir del momento en que el Estado se hiciera cargo!

Pero además, vean este discurso; la inconfundible voz y estilo de Cobos se materializan otra vez en lo dicho por Despouy ¿No sería por eso que Clarín lamentaba tanto (y le echaba la culpa al Gobierno) cuando Barletta parecía que lo echaba? No será que con Despouy intentan posicionar a un nuevo submarino opositor dentro del gobierno?


Y frente a ese neo-Cobos, el héroe solitario, los villanos:


Siempre los mismos mecanismos, siempre el mismo objetivo: generar el caos en todos los ámbitos de poder, para poder medrar.

Aún estamos -Huinca- en deuda sobre dos temas críticos: trenes/privatizaciones y megaminería. Sean pacientes. Ya vendrán.

PD: No conformes con tener espías dentro del despacho (y en la vida)  de Cristina y pinchados sus teléfonos, cosa que les permiten relatar tanto lo que dice la presi como sus interloctures en conbversaciones sin testigos, hemos descubierto que Schiavi tiene cámaras en su despacho (y alta definición, se puede leer lo que está en el escritorio) desde hace por lo menos un año. Sino, a ver cómo se explica esto:


PD2: Resulta tremendamente paradójico que Clarín enumere en su nota las multas que justificarían la pérdida de la concesión, y que mencione que muchas de sas multas y procedimientos "terminen parados en la Justicia". Que tengan el descaro de mencionar eso, ellos, que siguen paralizando la Ley de Medios, que siguen operando Fibertel sin tener licencia, puedan siquiera mentarlo.

RH

domingo 26 de febrero de 2012

Se pasan años cacareando por la fuga de capitales y ahora recomiendan donde invertir lo fugado

Después de años de pronosticar el fin del mundo por la fuga de capitales mientras mantenían -y mantienen- informados a los fugadores del valor del dólar ilegal -para qué andarse con eufemismos cromáticoforáneos, como "blue"-, ahora explican qué hacer con esa plata que se llevaron porque, ay, no confían en el Gobierno.

Veamos qué pueden hacer "los que tienen plata fuera". Por cierto ¿Qué onda pedirle a la Interpol que averigüe algo de ese "10%"?

RH

sábado 25 de febrero de 2012

The Economist no le cree al Indec...¡y vean de quién publican las cifras!



Ahora, lo grave es que The Economist ya no va a publicar las cifras del Indec. Un paso más hacia el infierno.

Los motivos, en esta nota del accionista mayoritario número 1 de Papel Prensa:


“No me mientas, Argentina”. Así encabeza la prestigiosa revista inglesa The Economist , lectura obligada en el mundo de la economía y los negocios internacionales una durísima nota con la que le explica a sus lectores por qué, a partir de ahora, dejará de publicar estadísticas oficiales sobre el país . “Estamos cansados de ser parte involuntaria de lo que parece ser un intento deliberado de engañar a los votantes y estafar a los inversores”, explica.

“Imaginemos un mundo sin estadísticas. Los gobiernos tropezarían en la oscuridad, los inversores perderían dinero y a los votantes les costaría mucho pedir cuentas a sus autoridades políticas”, cree en la revista y aclaran que, aunque no pueden estar seguros de que todas las cifras que publican sean confiables, en general, los especialistas oficiales en estadísticas actúan de buena fe. “Solo hay una excepción. Desde 2007, el gobierno de Argentina publica cifras de inflación en las que prácticamente nadie cree ”.

The Economist da cuenta de que los consultores privados y las oficinas de estadísticas provinciales duplican las cifras oficiales de inflación. “Lo que parece haber comenzado como un deseo de evitar noticias adversas en un país que tiene antecedentes de hiperinflación, ha derivado en el envilecimiento del INDEC , que alguna vez fue una de las mejores oficinas de estadísticas de América Latina”, reconoce la publicación, que da como ejemplo de la falta de independencia los despidos de los técnicos y la contratación de empleados “cristinistas”. A eso le suma “lo que constituye un extraordinario abuso de poder ”: la persecución de los economistas, que tuvieron que dejar de publicar sus estimaciones. También destaca el perjuicio que la manipulación de datos generó a quienes tienen bonos vinculados a la inflación.

En la revista no ven que el país tenga intenciones de volver a las estadísticas creíbles: “El secretario de Comercio, Guillermo Moreno, que dirigió el asalto contra el INDEC, sigue siendo uno de los asesores más cercanos a la presidenta”, observa. También destaca que las recomendaciones del FMI, para quien Argentina no tiene cifras confiables, fueron ignoradas .

Así, para calcular los precios del país, The Economist usará los datos de PriceStats, firma especializada en inflación que produce cifras para 19 países que son publicadas por State Street, un banco de inversión. “Temíamos que, de optar por alguna de las oficinas provinciales, ésta pudiera ser objeto de presiones”, dice. De hecho, la revista publica el índice Big Mac con los valores de todos los países y en la Argentina el gobierno presionó a McDonald’s para que bajara esa hamburguesa. PriceStats está en EE.UU. y, aunque “Argentina dirá que mide el consumo de ricos y no el de pobres, que no compran online”, sus cifras coinciden con estadísticas oficiales como las de Brasil o Venezuela, justificó.

A ver: qué extraemos de lo leído.

La nota es un compendio de todos los lugares comunes habituales en las notas de los dos accionistas mayoritarios  de Papel Prensa: estadísticas en las que "nadie cree", persecución a los pobres consultores privados y a los pobres institutos provinciales.... Ninguna mención a que las consultoras privadas en ningún caso pudieron demostrar que hicieran índices mínimamente fiables, ninguna mención a que los índices provinciales muestran enormes diferencias entre sí. Da lo mismo, en realidad todo lo que digan da lo mismo, de lo que acusen al Indec o a cualquiera se lo tendrán que aplicar ellos mismos, de tantas cosas erróneas que han publicado desde su creación. Porque ellos están en otra cosa...

Bueno, la cuestión es que no publican ningún índice de acá, porque pobres, las presiones... y entonces...

Así, para calcular los precios del país, The Economist usará los datos de PriceStats, firma especializada en inflación que produce cifras para 19 países que son publicadas por State Street, un banco de inversión. 

Pero el banco de inversión se convierte en una nota al pie posterior del Economist...

CORRECTION: This article originally described State Street as an "investment bank". A "financial services firm" is a more accurate description of what it does. This was changed on February 24th.

O sea, pasa de banco de inversión a empresa de servicios financieros, mmm osea, en realidad ni siquiera sabían a priori de ese "banco de inversión" ¿Por qué? ¿No será que alguien les dijo "ésta es la posta"? ¿Y quién...?

Bueno, pero suena bárbaro, Pricestats, de State Street. Pero... quién hace este índice:

Roberto Rigobon is the Society of Sloan Fellows Professor of Applied Economics at the Sloan School of Management, MIT, a research associate of the National Bureau of Economic Research, a member of the Shadow Committee for Financial Regulation in Latin America, and a visiting professor at IESA. Together with MIT Professor Alberto Cavallo, he founded PriceStats in 2011, with a mission to become the leading source of daily inflation statistics around the world.

¡O sea, el índice lo hace el hijo de Cavallo! Tanta palabrería, tantas impertinencias y acusaciones sin sustento...para llegar a eso! Viendo el origen del asunto, convenientemente ocultado por Clarín, ahora se entiende la frase suelta, que también está en la versión original del Economist:

También destaca el perjuicio que la manipulación de datos generó a quienes tienen bonos vinculados a la inflación.

Es de lo único en realidad de lo que quieren hablar. Y de sostener por supuesto también la rueda de las ganancias extraordinarias en marcha, como nos cuenta en esta magnífica nota , Roberto Navarro. "Los responsables de la inflación" .

Siempre hay igual una joint venture entre las empresas y  los propios accionistas mayoritarios de Papel Prensa:  las empresas acumulan ganancias extraordinarias y la inflación desestabiliza al Gobierno, como volteó a tantos otros gobiernos. Todos -ellos-salen ganando.

Vale la pena -los que sepan algo de inglés- ver la presentación de PriceStats enmascarada en una nota sobre inflación en Latinoamérica en State Street, como todo gira alrdedor de "proteger el portfolio de los inversores de la inflación". Es para lo único que se usan los índices de inflación. Lo diremos una vez más: a las personas no les afecta el índice de inflación, le afectan los precios de las cosas. Hay un abismo entre una cosa y otra. toda esta discusión es sobre el índice, y es sobre las ganancias de los inversores. Nada más.

Ahora, no me digan que no se merecen el título que hace tiempo ya les atribuímos:


RH