
Uno suele partir de que sus ideas, en este caso el Proyecto
Nacional (y más aún si es desde el peronismo), es lo que más le conviene a la
Nación y al Pueblo (y ahí lo ponemos con mayúscula). Y que lo otro no, mucho
menos las ideas que sustenta el PRO. Decimos que son dos proyectos
contrapuestos, incompatibles, que tienen que ver con ideologías que son
antagónicas. ¿Es cierto? Diría que de fondo si, pero hay muchos peros. Habría
que ver cómo nos pegó la lluvia ácida del
neoliberalismo desde la restauración democrática del ’83 y las pervivencias de
los temores plantados por la dictadura. Las formas de ver y sentir la política
variaron mucho de los setentas para acá. Es hora que lo asumamos, ¿no?
Uno también, muchos compañeros también lloran, putean, y
clamando al cielo se (nos) preguntan(mos) cómo puede ser que no se vea cómo
interviene el mejoramiento claro del país en el mejoramiento de la vida en
general en la Capital. Está bien, la descarga emocional está bien siempre y
cuando no nos haga partidarios de esa famosa orga “Odio y Rencor” (sincérese,
uno de tiempo en tiempo de afilia o se reafilia a la agrupación más numerosa de
la Argentina secreta). Básicamente porque hace mal, rumear mierda hace mal a la
salud. La meta de la política (mucho más si se es peronista como el que
suscribe o simplemente se simpatiza, se empatiza, se está al lado de) es que
seamos felices, no unos amargos que sólo tienen razón.
La diversidad es jodida, se lo digo yo. La democracia es
jodida, se lo digo yo. Qué mejor que todos estén de acuerdo con nosotros. Qué
mejor que encerrar en psiquiátricos a quienes disientan… Carámba, es ilegal.
Tratémoslos de imbéciles, entonces, o mejor tratémoslos de turros.
Un consejo: sea picaro, acepte la divergencia y ahórrese el
infarto, la cara de orto, el exilio quién sabe adónde. No nos convirtamos en
nabos porque vamos a terminar caceroleando en el baño.
Yo esperaba un mejor resultado. ¿Ud también, compañero?
Coincidencia. Terminamos casi festejando el tercer puesto… y si. Fue una mala
elección. Me imagino al compañero Filmus con cara de “¿vieron?, no era yo” Para
análisis algo aportamos acá mismo, lo dijo también el sicólogo, léalo que está
bueno. Análisis tenemos como para llenar placares. Pero la acción siempre va
por delante de la reflexión y ahora hay que seguir actuando. No digo no pensar,
no cambiar, no mejorar, pero hacer las cosas. Porque el quejoso lo único que
quiere es que lo escuchen (no que le den soluciones) y contagiar. El quejoso es
algo así como un zombi de las películas. Se te tira encima y te quiere comer la
cabeza y volverte como él. ¿Duro lo que digo?
Ahora hay que tratar de ser segundos y llegar a una segunda
vuelta. ¿Se podrá? Y yo qué se, pero si se que es lo que se tiene que proponer
una fuerza política, para eso está.
Diga todo rapidito frente al espejo: Larreta parece el
guasón y me da bronca, el PRO es el partido conservador, gana el
individualismo, la gente es desagradecida, Lustó es un pelotudo y caca de
paloma… Diga más, grite, sáquese toda es merda de encima
Y si quiere llorar, llore. Que hace bien.
Pero un ratito, que tenemos que hacer campaña.
PD: acabo de leer lo que publicó RH y aclaro que esto fue
escrito sin saber de ese posteo y no como una respuesta, ya que comparto mucho
de lo dicho por él. Simplemente esto es otro argumento que no se contrapone
creo yo, hasta puede complementarse.
Edelmiro F.
un aporte mas,
ResponderEliminarhttp://elojocondientes.com/2015/04/27/la-clase-media-y-el-aparato-ideologico-dominante/#more-45389